LUIS QUIÑONES
El Romanticismo y el punk, la gramática y la
pornografía o los contratos basura de Lázaro
de Tormes son algunos de los asuntos que se
abordan en este libro. Sin embargo, no es un manual
de literatura; es, más bien, un manifiesto
a favor de ella y del acto de rebeldía que
supone la lectura en estos tiempos de inmediatez
y precariedad.
Esta historia de la literatura poco ortodoxa es
también una mirada crítica y ácida que nos
hará encontrar en los clásicos algunas respuestas
para explicar el presente y prevenirnos de las
inciertas promesas del futuro. Enseñar literatura
en el devastado mundo de las humanidades
en crisis requiere un esfuerzo pausado que resulta
casi imposible en nuestras aulas. Por eso,
el autor quiere redescubrirnos el placer de los
libros y al reivindicarlo convertirnos en versos
sueltos, en ovejas negras dispuestas, si hace
falta, a devorar todos los manuales de literatura.
Buen provecho.