PÉREZ, PURIFICACIÓN
La inspiración para el tema de este poemario me viene de «Alella Poble Cuidador», un proyecto hermoso del que, como
voluntaria, me siento orgullosa. Concebido para acompañar en el final de vida o en la soledad, cuidando y validando los
sentimientos. Mientras escribo se perfilan y se van mezclando las emociones prestadas y las propias, derramándose por este
lienzo sin control. Desgarrando el amor, el desamor, la soledad y otras emociones que nos acompañan en nuestra existencia.
El libro está dividido en las cuatro estaciones de la vida. El invierno de la vejez, donde el final se intuye y hay que apurar
el tiempo. El otoño de la madurez, donde la vida trascurre demasiado rápido, ganamos y perdemos. La primavera de la
adolescencia, donde es más viva la rebeldía, sentir que no se encaja en ninguna parte. Y el verano de la infancia, etapa que
muchos recordamos con dulzura, no siendo siempre así para todos, desgraciadamente.
Pasear por estas páginas puede llevar al lector a reconocerse en algunas de ellas y sentirse.